El primer paso y más importante es la salvación de la persona mediante el Evangelismo. Sin embargo no menos necesario es que haya un crecimiento espiritual en las vidas. Para ello es imprescindible la enseñanza y el discipulado.

Esto tambiénn tiene un valor especial dentro de la comunidad sorda. Los sordos siempre tiene dudas, preguntas, inquietudes. La falta de comunicación con el mundo de los oyentes crea en ellos una sed de información que se debe sumplir mediante clases en las que ellos se puedan expresar libremente y se les pueda responder tan extensamente como sea necesario las dudas que tengan.
El discipulado y la enseñanza son muy importantes para un correcto crecimiento de los sordos convertidos.